El pasado 16 de marzo, el emblemático Palauet Albéniz acogió el acto de presentación de la 73ª edición del Barcelona Open Banc Sabadell – Trofeo Conde de Godó, que reunió a más de 200 asistentes en una cita marcada tanto por las novedades deportivas como por su firme compromiso social.
Durante el evento, se dieron a conocer las principales líneas de esta nueva edición del torneo, que volverá a contar con la Fundación Tenis Barcelona como Charity Partner. Una colaboración que refuerza el impacto social del torneo a través de diversas iniciativas solidarias orientadas a mejorar la vida de niños, niñas y jóvenes en situación de vulnerabilidad.
El momento más emotivo de la jornada llegó con la intervención de Vivian Mejía, de 20 años, becada de la Fundación y protagonista del acto. A través de un testimonio cercano y valiente, Vivian compartió su experiencia personal, destacando cómo el apoyo de la Fundación ha sido clave en su desarrollo tanto personal como profesional. “Sin esta beca, todo sería muy diferente”, explicó ante los asistentes, en un mensaje que logró emocionar y reforzar el carácter solidario del torneo.
Actualmente Vivian cursa estudios superiores de Guía de Medio Natural y Tiempo Libre, formación que compagina con sus prácticas en el Real Club de Tenis Barcelona, donde colabora con el equipo de entrenadores de la escuela de tenis. Esta experiencia supone para ella una valiosa oportunidad de aprendizaje y el primer paso en su camino profesional dentro del ámbito deportivo.
Su historia refleja los valores que definen la labor de la Fundación: superación, acompañamiento y generación de oportunidades de futuro a través del deporte. Un ejemplo tangible del impacto positivo que tienen los programas de becas en jóvenes en riesgo de exclusión social.
El acto puso de relieve que el Barcelona Open Banc Sabadell – Trofeo Conde de Godó no solo es una cita deportiva de primer nivel, sino también una plataforma comprometida con la transformación social. Gracias al apoyo de iniciativas solidarias vinculadas al torneo, la Fundación puede seguir desarrollando proyectos que marcan la diferencia en la vida de cientos de jóvenes.
Historias como la de Vivian demuestran que el deporte puede tener un impacto real en la vida de las personas y ser un punto de partida para construir un futuro con más oportunidades.